Serie Verano
☀️ Semana 8: Sirviendo sin reembolso
Den, y se les dará… con la medida con que midan a otros, se les medirá a ustedes.
—Lucas 6:38
Muchas veces damos y no recibimos. Invertimos tiempo, energía y recursos y no vemos resultados. ¿Y entonces? El alma se cansa, el corazón se pregunta si valió la pena, y el enemigo susurra que estamos perdiendo el tiempo. Pero el Reino no funciona con lógica de mercado.
El llamado no es una inversión con retorno inmediato. Es una siembra generosa en terreno del Reino. No toda tierra es fértil. No todo fruto es visible en esta vida, y muchas veces ni siquiera sabremos el impacto de nuestra fidelidad hasta que estemos en la eternidad. Dios no mide como el mundo mide.
Caminar el llamado es aprender a sembrar, aunque otro coseche; a bendecir, aunque no te lo agradezcan; a servir, porque amas, no porque esperas algo a cambio. Servimos al Rey, no a las expectativas humanas.
Cuando tu recompensa está en los cielos, puedes vivir con manos abiertas en la tierra. Dios ve cada acto escondido de generosidad, y en su tiempo, Él lo multiplicará según su propósito perfecto.
“No es necio quien da lo que no puede conservar para ganar lo que no puede perder.”
—Jim Elliot
Jonatán Lewis – Fundador y Director General de Go Global Network
